10 Películas sobre el Planeta Marte para acompañar a Curiosity


Emmanuel Báez agosto 21, 2012 comentarios | Lectura de 6 minutos

Curiosity aterrizó en el planeta Marte y es, definitivamente, la noticia científica del mes, y de un buen tiempo hasta que el hombre siga avanzando a través de las estrellas. Ver el Centro de Control de la NASA explotar en alegría una vez que el aterrizaje se confirmaba parecía salir de una película, una como varias que ya se han visto donde el viaje en el espacio era el tema principal, pero esta vez no estamos hablando de ficción, sino de realidad.

Sin embargo, ¿qué nos dice la ficción acerca del Planeta Rojo? Hagamos un conteo de las 10 películas más interesantes que tienen alguna relación con Marte, ya sea porque se ambienta en la misma o porque tiene relación con la trama. Algunas son buenas, otras no tanto, pero valen la pena mencionar y revisar en algún momento.

Mission to Mars (2000)

Brian de Palma se toma mucho más tiempo del necesario en arrancar una historia con un tema más que interesante, y cuando la película llega a la hora, todavía no ocurre nada memorable y realmente poco importa de qué trata. Los guiños a Odisea al Espacio son penosos y la intención por distanciarse de otros trabajos similares, especialmente la otra película sobre Marte que se estrenó ese mismo año, no resultaron buenas. Aún así, una de las pocas películas que habla sobre un tema tan poco hablado como lo es la Panspermia y sólo por eso vale un visionado.

John Carter (2012)

Originalmente llamada John Carter of Mars, esta ambiciosa película de ciencia ficción dirigida por Andrew Stanton (Finding Nemo, Wall-E) se basó en la obra A Princess of Mars, de Edgar Rice Burroughs, y se convirtió en el 2012 en uno de los fracasos más grandes de la historia de Disney. Pero la película no es mala, es solamente tan pretenciosa que termina confundiendo entre tantos nombres, situaciones, giros de trama ridículos y personajes sin motivaciones claras. La ciencia ficción y los efectos especiales, por otro lado, son magníficos, ambientados en un planeta Marte (llamado Barsoom) con una tecnología retro-futurista que alucina por sus usos. Si tan solo hubieran escrito un guion menos ambicioso, hubiera sido genial, porque finalmente es apenas poco mejor que La Amenaza Fantasma.

The War of the Worlds (1953)

Un clásico que sobrevive más que nada por la nostalgia, ya que si realmente vamos a hablar de la película, se sostiene por cables, como los que se ven que sostienen las naves marcianas mientras destruyen las ciudades a una velocidad parsimoniosa. La ciencia ficción de 1953 ciertamente es buena, pero los saltos bruscos del drama humano al documental que relatan los eventos como una proyección de noticias de los años 40 son poco interesantes, hasta que llega a los momentos finales donde Gene Barry corre en medio de los destrozos buscando a Ann Robinson, y la dirección se pone genial.

Invaders from Mars (1953)

Realmente agradezco no haber visto esta película cuando niño, porque me habría dejado un par de semanas con un trauma serio. Una ingeniosa y tenebrosa historia sobre la mayor pesadilla de cualquier niño que ama a sus padres: verlos convertidos en monstruos. Esta vez, en monstruos controlados por marcianos que vienen a la Tierra con el plan de destruir un proyecto militar ultra secreto que tiene relación con cohetes espaciales. Una banda sonora lograda que es bien pavorosa, momentos realmente intensos y dramáticos, y una actuación convincente por parte del niño protagonista hacen de esta obra un verdadero clásico del género.

Ghosts of Mars (2001)

Uno de los tantos desaciertos de un John Carpenter que viene perdido en el cine contemporáneo desde hace un buen tiempo, pero entretenida para verla de pasada cuando no hay nada más que hacer. Los marcianos mueren, y sus espíritus comienzan a poseer a unos colonizadores que llegan desde la Tierra. Una película bien mala con actores bien malos como Ice Cube y Natasha Henstridge, pero con algunos momentos tensos y de buena acción/terror que circulan el cine B para pasar el rato.

Robinson Crusoe on Mars (1964)

Esta sería la historia de McGyver si se encontrara solo en Marte y fuera encontrando algunos objetos extraños nunca antes vistos por ojos humanos. Un cine B bien simpático y poco serio, melodramático por momentos y simplemente hilarante en otros, yendo más hacia el lado de la pura fantasía de la ciencia ficción, pero aún así entreteniendo la mayor parte del tiempo. Los paisajes ficticios del planeta Marte están bien trabajados y para ser una película con un único protagonista y un pequeño mono como compañía, no está nada mal. Los efectos son bien cutres y las naves espaciales son chatarras salidas de The War of the Worlds, pero aún con todo eso, puede resultar interesante.

Red Planet (2000)

Después del éxito obtenido con The Matrix, la hermosa Carrie-Ann Moss se embarcó en una expedición fuera de este mundo. Como cabeza del equipo de exploración marciana para investigar el suelo extraterrestre y verificar si el proyecto de crear oxígeno en Marte tuvo éxito, Moss es tan convincente como una roca. Sin embargo, la película está repleta de geniales paisajes, ciencia ficción decente y un robot militar que vio demasiadas películas de artes marciales. Val Kilmer y Tom Sizemore, además de Benjamin Bratt y Simon Baker completan el elenco, y salen algo airosos porque no son exactamente el típico equipo de astronautas inútiles que terminan metiendo la pata y arruinando la misión (te estoy viendo, Prometheus), sino que son las situaciones desafortunadas las que se llevan adelante la película. Podría haber sido mucho mejor en menos tiempo, pero es lo que hay.

Doom (2005)

Como la mayoría de las películas basadas en videojuegos, Doom es mala, pero funciona como un placer culposo que se disfruta a pesar de lo estúpidamente cómico que llega a ser. Además de eso, Dwayne “The Rock” Johnson y Karl Urban como protagonistas de cine de acción son ideales, por más que les toque unos papeles ridículos y poco creíbles. Aparte de esto, la película de Andrzej Bartkowiak inclusive llega a tener una secuencia entera en primera persona, homenajeando al videojuego, y lo hace sin ninguna razón y horriblemente ejecutada. Pero hay criaturas extrañas y unos cuantos galones de sangre, suficiente para disfrutarla una vez al año.

Aelita, Queen of Mars (1924)

Considerada como la primera obra de ciencia ficción rusa, esta gema de la Unión Soviética es algo larga para su propósito, pero es una maravilla ser testigo siempre de cómo veían las mentes artísticas al género aún infante de la ciencia ficción antes de 1930. Esta película muda relata la historia de un hombre obsesionado con el planeta Marte y a su vez relata la historia de Aelita, la Reina Marciana que se obsesiona con los habitantes del planeta Tierra y en especial, con un individuo y su mujer, que mantienen una relación tumultuosa, algo que es desconocido para los seres del planeta Rojo. Es simpático, es melodramático y es simplemente genial.

Total Recall (1990)

Ya todo un clásico de ciencia ficción de la mano del veterano Paul Verhoeven en su segundo éxito en USA después de RoboCop. Lo más interesante del film de Verhoeven era el viaje del protagonista a Marte y toda la intriga que se desarrollaba con eso: ¿estaba soñando? ¿era real? Una película que es más compleja de lo que aparenta en primera instancia, quizás por las limitadas valoraciones actorales del elenco, pero que sobrevive muy bien porque tiene acción de la buena y las mejores líneas de la carrera de Arnold Schwarzenegger.

Bonus: entre muchos otros títulos, existe una película llamada Santa Claus Conquista Marte, de 1964, que relata cómo los marcianos secuestran a Santa Claus porque en su planeta no hay nadie que de regalos a los niños… marcianos. La imagen lo dice todo.