8 películas para los anti “Día de los Enamorados”


Emmanuel Báez febrero 14, 2017 Comments Lectura de 6 minutes

Todos se merecen una lista de películas recomendadas, inclusive aquellos que dicen estar en contra del amor y del Día de los Enamorados. Ya sea un sentimiento real o uno cínico, voy a recomendar algunas películas que podrían considerarse “Anti San Valentín”, para los que prefieran pasar el día sin dar señales de amor.

Fear (1996)

Recuerdo haber visto varias veces Fear a escondidas cuando era chico, ya que la película tenía algunas escenas sexuales que ya eran suficientes para hacerme preguntas. Sin embargo, lo que más me gustó fue el aspecto de relación obsesiva y cómo la película se convierte en un home invasion en la segunda mitad (tal vez haya sido mi introducción al subgénero), y como eso resulta en un clímax emocionante, a pesar de que toda la película en sí no se sostiene tanto. De cualquier manera, está bien tener a Mark Wahlberg como un psicópata obsesionado y a Reese Witherspoon como una adolescente en busca de su libertad, ambos con apenas dos o tres trabajos en Hollywood. Un buen thriller con actuaciones competentes y una advertencia de no caer fácilmente en los juegos de seducción de un hombre sin antes pedirle un análisis psiquiátrico.

Fatal Attraction (1987)

Durante mucho tiempo, el rostro de la obsesión lo tuvo Glenn Close, y con justa razón. La relación casual de un hombre casado con una excompañera de trabajo es una gran advertencia para todos los que se atreven a imaginar un escenario de infidelidad en la oficina, con unas consecuencias realmente fatales. Irónicamente, Michael Douglas sufrió de adicción al sexo en la vida real y afirmó que el sexo oral fue la causa de un cáncer que padeció, así que piensen en eso si se les ocurre ser infieles. O mejor no se escandalicen, cuídense, y vean Fatal Attraction que no decepciona en conquistar con un thriller más que interesante y un final que permanece en la memoria colectiva.

Kramer vs Kramer (1979)

Si prefieren algo más depresivo, y no sexual ni violento, pueden probar el drama Kramer vs Kramer, que puso a Meryl Streep y Dustin Hoffman en medio de una batalla por la custodia de su hijo, en una película que fue una producción algo tormentosa, especial para no creer en una relación decente entre un hombre y una mujer. Según cuentan, Streep sufrió bastante a manos de Hoffman, que se creía la estrella del proyecto, y la martirizó justamente en un año donde ella venía enfrentando el duelo por la muerte de su pareja. Tengan eso en mente mientras ven Kramer vs Kramer, y la experiencia de ver a estos dos padres luchando luego de un divorcio es todavía más cruel.

Single White Female (1992)

Ahora todos piensan en Jennifer Jason Leigh e inmediatamente piensan en su brutal interpretación en The Hateful Eight, pero la actriz californiana merece mucho más reconocimiento del que está recibiendo, en especial en sus trabajos pasados donde ya demostraba una energía intensa que podría transformarse fácilmente en algo más. Así la vimos en Single White Female, donde se obsesiona con una mujer con la que se acaba de mudar, y termina robando su identidad, su amor, y hasta su propia vida, porque no hay nada más romántico que alguien que quiera verse exactamente igual a uno, hasta en el peinado. Con su actuación y la de Bridget Fonda, se aseguran un thriller de suspenso que les hará mirar dos veces a sus amigas… o amigos, nunca se sabe.

Audition (1999)

Si en una lista no hay algún título oriental, entonces esa lista tiene un problema. Y si Audition de Takashi Miike no califica como para arruinarle el día a cualquiera, entonces o esta es una pésima lista, o la persona tiene un buen estómago. Espero que sea lo segundo. Esta película comienza como un drama de lo más ordinario y termina en un torture porn extremo con fuertes golpes psicológicos, un estilo que manejan demasiado bien los orientales. Ahora que lo pienso, esta película podrían ver en pareja si quieren cortar la relación y no se animan a decirlo en voz alta. Mucha suerte con eso.

One Hour Photo (2002)

O tal vez quieran una película que les asuste de la soledad y les motive a agendar una visita con el terapeuta, algo que no tiene absolutamente nada de malo, y les recomiendo que lo hagan aunque sea una vez al mes. Robin Williams en uno de sus trabajos más sobrios y sobresalientes, interpreta a un hombre obsesionado con una pareja, hasta el punto en que empieza a inmiscuirse de más en la vida de la familia, persiguiéndolos hasta el cansancio y agotando sus recursos para acosarlos sin parar. El thriller tiene una fotografía sombría y algunas escenas de pesadilla que no les dejarán dormir, aunque la película quizás también les cause algo de nostalgia por aquellos años en lo que era obligatorio ir a revelar los rollos de fotografía.

Teeth (2007)

Una fantástica comedia de terror con una premisa abrumadora, incómoda, y astuta: una adolescente descubre que su vagina cuenta con una protección extra, lo que la aterrorizará una vez que comienza a descubrir su propia sexualidad. Una fábula acerca de la abstinencia sexual o tal vez una historia de terror sobre los hombres que no pueden contener sus deseos sexuales primitivos, y harán lo que sea con tal de conquistar a la presa y llevarse el premio mayor entre sus compañeros masculinos. Como sea que prefieran verla, Teeth es una experiencia única, con un guion inteligente que no cae en el humor vulgar ni en un desarrollo gore gratuito, sino que realmente está pensado para darle uno o más sustos aquellos que no estén tan psicológicamente maduros en cuanto al sexo se refiere. Si hoy esperaban terminar el día con un bang con alguien, y el plan no resultó, es una buena opción para quedarse sin esas ganas y dormir tranquilo.

The War of the Roses (1989)

Oliver Rose y Barbara Rose son una pareja de marido y mujer que ya llevan sus años de casados, pero de a poco empiezan a preguntarse qué tal sería la vida si ya no estuvieran juntos. Eso da lugar a una batalla campal donde los dos intentan echar al otro de la casa, y cuando digo “batalla campal”, realmente hablamos de una enfrentamiento bestial que no termina nada bien. Esta joya con Michael Douglas y Kathleen Turner tiene envoltorio de comedia, pero en el camino va convirtiéndose en algo crudo y realista, y la comedia se queda de lado en favor de un relato realmente sórdido sobre el divorcio y la relación de pareja en su punto más negro.