Cuenta Regresiva al Fin del Mundo: #6 ‘The Wizard of Oz’


Emmanuel Báez Noviembre 15, 2012 Comments Lectura de 3 minutes

No, el mundo no se acabará el 21 de diciembre del 2012, pero si así fuera, nos gustaría hablar mucho de cine antes. Como buenos cinéfilos que somos, deberíamos tener una selección de películas para llevarnos al más allá, y simplemente en caso de que todo vaya a terminar, nos vamos a poner a verlas antes de que llegue la hora. Sin ningún orden de valor en particular o ningún género predilecto, estas películas podrán ser buenas o malas, verdaderos desastres u obras maestras, pero las mismas seguirán viviendo después de nosotros.

#6 ‘The Wizard of Oz’

Hay dos formas de ver El Mago de Oz: siendo niño, y siendo adulto. Una historia de fuerza perenne que nos habla a todos con los mensajes aún vigorosos más de 60 años después, porque logra evocar emociones y sentimientos universales con una ternura y una simpatía tan natural, que es imposible no sentirse identificados con las más básicas circunstancias. De alguna u otra manera, todos fuimos Dorothy en algún momento de nuestras vidas. Todos quisimos salir de la granja, ir más allá del arcoiris, conocer un mundo de aventuras, pero una vez que estuvimos allí, nos detuvimos ante la cruda verdad: no hay lugar como casa.

Pero al enfrentar el mundo, tenemos amigos que nos ayudan y a quienes podemos ayudar. Siempre nos encontramos con un hombre de hojalata, con un espantapájaros, y con un león cobarde, aunque los verdaderos valores generalmente están más a flor de piel de lo que uno mismo logra darse cuenta. Y más allá de la aventura, de los obstáculos, de las amapolas que nos hacen dormir en el camino, o de las brujas que harán lo que sea por quitar nuestra magia, siempre hay una Ciudad Esmeralda donde podemos cobijarnos una vez que termina el viaje, y por supuesto, también debemos recordar que hasta el Gran Mago de Oz tiene los mismos problemas mundanos que todos nosotros.

The Wizard of Oz sería mucho menos sin Judy Garland, que aunque ya estaba por los 17 años al tomar el papel, supo proyectar naturalmente una fragilidad tan creíble, y al mismo tiempo una gallardía infantil tan tierna, aquel que todos tomamos en algún momento cuando creemos que los adultos también cometen errores y toman malas decisiones. La colorida y musical producción de la MGM no vino sin numerosos problemas, tuvo cinco directores distintos, accidentes de toda clase (hasta el pobre Toto estuvo indispuesto), pero esas son solo historias detrás del telón. La película misma ya ofrece aventuras para toda una vida.

¿Por qué verla antes del Fin del Mundo?

Solo por si no me haya explayado lo suficiente, imaginen por un momento estar detrás de la puerta, y que al abrirla, haya un gigantesco mundo lleno de personajes pintorescos, y mucho, mucho color. Esa es la vida misma, que nos espera con su propia hermosa y distintiva realidad, así como sus horrores que nos harán quitar lo más valiente de nosotros mismos. Solo por esa idea, vale verla mil veces.

Ver las demás películas de la Cuenta Regresiva al Fin del Mundo.