‘Grabbers’, aliens, tentáculos y muchos borrachos


Angélica González Diciembre 10, 2012 Comments Lectura de 3 minutes

En una de las pequeñas islas de Irlanda, un pueblo pequeño lleva su vida normal como todos los días, pero lo que no saben es que están por recibir una visita un poco inusual de unas criaturas del mundo exterior.

Jon Wright nos pinta un escenario bastante prometedor para esta película, la costa de Erin Island, un lugar donde no mucho pasa. Cuando el oficial de la policía de la isla decide tomarse unas vacaciones deja encargada a Garda Lisa Nolan (Ruth Bradley), el término “Garda” es el que utilizan para referirse a la policía en Irlanda, una novata recién llegada a la isla. Esto no le gusta para nada a Garda Ciarán O’Shea (Richard Coyle), un oficial con un pequeño (gran e inmenso) problema con el alcohol, ya que se da cuenta que nadie confía en él ni en su  alcohólico juicio.

Extrañas cosas empiezan a pasar, como decenas de ballenas muertas en las costas de la isla y personas desaparecidas, citando las palabras de Garda Nolan, cuando el oficial O’Shea le dice que Erin Island es un lugar tranquilo, “Son los lugares tranquilos, en donde toda la mierda loca pasa” y no estaba equivocada.

“Grabbers” fue el nombre con el que Paddy Barret (Lalor Roddy), un pescador local muy ebrio, bautizó a estos monstruos, ya que tienen tentáculos como pulpos y un orificio muy particular (como el del kraken) por donde se alimenta. Paddy llega una noche totalmente borracho a su hogar, donde guarda a una de estas criaturas que encontró pescando, y cuando se dispone a “revisarla” se da cuenta que el bicho este tiene vida y lo ataca. Aquí es cuando vemos la primera incógnita, ¿Por qué Paddy no murió cuando el Grabber lo atacó?

Después de llevar el bicho al profesional más capacitado de la isla para su revisión, el Dr. Adam Smith (Russell Tovey), ecólogo marino, determinan que estas criaturas necesitan de dos cosas para sobrevivir: agua y sangre, como Erin Island es un lugar sujeto a bastantes tormentas estos bichos espaciales pueden moverse libremente sobre la tierra. El mayor descubrimiento que hacen es, que éstas criaturas no procesan sangre con alcohol en ella, así que cuando la criatura ataca al oficial O’Shea y succiona su sangre, el bicho la vomita toda.

El plan de contingencia ideado por la policía, es meter a todo el pueblo en un bar durante la tormenta y alcoholizar a todas las personas posibles para evitar así un ataque. Cabe destacar que para los irlandeses, ponerse entonaditos no es una tarea muy difícil.

Una isla pequeña, todos sus pobladores borrachos, ningún arma a mano, y solo una pequeña idea de cómo combatir estas criaturas, ¿Qué más puede salir mal?



Comentarios

  1. Luicho Peña dice:

    ya la vi y me parecio buenisima! Irlanda, borrachos y esos pulpos mutantes.. 3 elementos sencillitos para entretenerte de lo lindo jaja