‘The Lego Batman Movie’, na na na na na na na na na na na na na na ¡Genial!


Emmanuel Báez Febrero 10, 2017 Comments Lectura de 6 minutes

En las últimas décadas, Batman ha sido muchas cosas en la pantalla grande, pero nunca un personaje divertido, hasta ahora. Tras el gran éxito de The Lego Movie, el primer spin-off enfocado en el superhéroe enmascarado de Ciudad Gótica es una de las versiones más entretenidas del mismo, aunque no solamente divierte de inicio a fin, sino que es también una brillante deconstrucción del superhéroe, que analiza y describe a la perfección la naturaleza real de su existencia, rindiendo también el merecido homenaje a su némesis absoluto: el Guasón. Es el tipo de obra que Zack Snyder se moría por hacer con Man of Steel y Batman v Superman, pero ya sabemos cómo terminó todo eso.

Sin caer en comparaciones maliciosas, The Lego Batman Movie es sencillamente divertida por sí sola, aunque se presta en numerosas ocasiones a preguntarse cómo es posible que las películas live-action del universo DC no hayan podido capturar la misma energía sin necesidad de hacer algo así de liviano. Por supuesto que, para propósitos cómicos, los rasgos propios del superhéroe son exagerados a niveles hilarantes, pero es increíble cómo se lo siente tan real y tridimensional como cuando Christopher Nolan buscó explorarlo más a fondo. Con la voz de Will Arnett haciendo de nuevo un fantástico trabajo, es sin duda alguna algo único en cuanto al género de superhéroes se refiere.

Acá la película ya inicia con Batman salvando al día de un mega ataque liderado por el Guasón, en lo que sería el clímax de alguna película de acción real. El setpiece es gigantesco e imagino que uno seguiría admirando cada detalle luego de dos o tres visionados, pero igualmente está todo tan bien presentado y ejecutado que a la primera ya es difícil no pasarla bien. El humor desde el principio es un balance estupendo entre lo inocente y lo absurdo, seduciendo a toda franja etaria con gags originales, guiños, y un desarrollo de personajes que no tiene absolutamente nada que envidiar a ninguna otra producción, además de la acción que es constantemente fascinante y fresca.

Lo más genial de todo es que abrazan completamente la mitología original de Batman, presentando a todo tipo de villanos ridículos que realmente existen en el universo de los comics. Desde el Rey Condimento (que literalmente tiene armas de condimentos de cocina) hasta un villano que lanza huevos y se jacta de ello como si fuera el poder más mortífero de la librería de villanos. Esto es algo que todos los realizadores ignoraron hasta ahora, porque el live-action no tiene lugar para este tipo de personajes. Sin embargo, con toda la excentricidad de la fábrica de personajes de Batman, el guion de The Lego Batman Movie es sorprendentemente maduro, introspectivo, y punzante con respecto a la propia historia del encapuchado.

Alfred (voz de Ralph Fiennes) le recuerda constantemente a Bruce sus miedos latentes, y la importancia de tener una familia, algo que no puede aceptar debido al miedo que tiene de sentir el dolor de perder a un ser querido otra vez. No es para nada un tema novedoso en la mitología del héroe, pero el enfoque no es nada infantil ni paródico, por más que se trate de una película de animación. Eso no les impide volverse visualmente loco cuando toca el turno de las impresionantes secuencias de acción y el despliegue de imaginación que todo eso implica.

La trama pone a Batman en un aprieto a causa de su orgullo y egocentrismo, viéndose obligado a aprender a trabajar en equipo junto a Bárbara Gordon (voz de Rosario Dawson), Dick Grayson alias Robin (voz de Michael Cera), y el propio Alfred, que termina usando el disfraz de Batman de la serie original televisiva, lanzando improperios de lo más inocentes para que la película no pierda su calificación de apta para todo público. El plan malvado del Guasón termina liberando a varios villanos atrapados en la Zona Fantasma del universo Superman, que tiene una breve aparición con otros superamigos, aunque estos ni se enteran de todo el caos que está sucediendo en Ciudad Gótica porque están disfrutando al máximo de una fiesta en la Fortaleza de la Soledad.

Estos otros villanos, que incluyen a Sauron, King Kong, Voldemort, y hasta los Daleks de Doctor Who, fueron bien seleccionados para que sean realmente útiles y amenazantes, así como para dar pie a incontables chistes que no decepcionan, aunque a veces pasan tan rápido que uno no termina de asimilarlos. Hay una secuencia genial donde el Guasón los presenta uno a uno con una banda sonora rockera de fondo, algo inspirado en Megamente, aunque no tan memorable y efectivo. La secuencia final donde todos los héroes y villanos se unen para la gran batalla es constantemente alucinante, aunque por momentos algo difícil de seguir, tal vez solo por el hecho de que uno desea que toda la aventura siga y no termine todavía.

Lo más grandioso de todo es la aceptación de su propia completa mitología, y la paradoja de la no existencia del superhéroe sin un antagonista que esté a su altura. Irónicamente, en todas las versiones live-action del Guasón, este ha sido realmente más interesante que el propio Batman, pero esta es la primera vez que Batman es un personaje verdaderamente especial, encantador, y superior en todo sentido, si bien admite que no puede existir sin su adversario máximo -por cierto, en una escena tan romántica como inusual en una película de animación, algo que es maravilloso-, garantizando así más películas que tendrán mucho que superar.