‘I Know What You Did Last Summer’: nada permanece oculto para siempre


Lucas Rodríguez Noviembre 9, 2012 Comments Lectura de 5 minutes

Kevin Williamson es un maestro. Poco antes de escribir Scream, se encargó del guión de I Know What You Did Last Summer, y por eso luego del éxito de Craven y compañía es que se puso en órbita este thriller que presenta una historia fascinante, buenos personajes bien construídos y el equilibrio perfecto que los slashers supieron tener en el principio entre el suspenso y el horror.

El grupo conformado por las próximas-a-ser estrellas jóvenes de Hollywood protagonizan a un grupo de estudiantes en vísperas de su graduación que cometen el grave accidente de arrollar a una persona accidentalmente. Con miedo y shockeados, deciden deshacerse de este cuerpo que podría acabar con el brillante futuro que les espera; juran llevarse el secreto a la tumba, y lo que no saben es que eso pasará muy pronto…

Uno de los aspectos mas frescos del film es la construcción de personajes; luego del accidente hay un lapso de un año, en el que la vida de estos cuatro jóvenes ha cambiado para siempre de maneras diferentes, pero todas conllevan el peso de la culpa: Julie, antes una brillante alumna ahora sólo es una sombra de lo que fue antes, Helen se queda estancada en el pueblo marítimo dejando atrás sus sueños de fama, Ray se convierte en lo que nunca quiso, su padre y Barry continúa su vida como si nada hubiera pasado. Por supuesto, la relación cerrada que mantenían en el colegio ha cambiado muchísimo y ahora ni se hablan. Estos conflictos, por mínimos que puedan parecer, hacen a la trama de manera extraordinaria, le aportan una espina dorsal muy importante a la situación de los personajes. ‘Solíamos ser grandes amigas, ¿qué nos pasó?’ dice uno de ellas. ‘Solíamos ser muchas cosas’, es la respuesta (brillante) que obtiene.

El otro aspecto destacable es que no existe casi sangre en la película, se compensa todo con el suspenso impregnado a lo largo de la trama; este misterioso sujeto que los acosa utiliza el hecho de que nadie sabe sobre la verdadera raíz de la muerte de este hombre y juega con ellos. Al no poder acudir con la verdad a la policía, estos jóvenes son llevados hasta su verdadero límite con cartas amenazadoras al principio y verdaderas amenazas serias a medida que la fecha crucial, el 4 de Julio, se acerca. El que busque un asesino imparable acá no lo va a encontrar, pero sí un verdadero maestro en el acoso y bastante artero.

Como buena película de misterio que se aprecie, el gran interrogante es saber realmente quién es esa persona que sabe lo que hicieron; para eso Williamson se vale de muchas argucias y situaciones del guión para presentar y plantar la semilla de la sospecha sobre algunos personajes. En el final, el misterio se resuelve, y queda bastante bien incorporado en la trama.

El elenco se destacó muchísimo en esta propuesta: Jennifer Love Hewitt supo bien como jugar a la chica inocente y naif, y compuso una muy interesante Scream Queen; junto a ella Sarah Michelle Gellar arrastró la reciente fama como Buffy y acompañó muy bien a Jennifer. Los protagonistas masculinos estuvieron a cargo de Ryan Phillippe muy correcto en el papel del matón del grupo pero con buenas intenciones, pero a su vez el más opacado de los personajes fue el de Freddie Prinze Jr., cuyo papel resultó muy vacuo y las expresiones del actor tampoco ayudaron mucho. Aún así, es imposible verlo al actor fuera de ese papel, u considerar a otros como el cuarteto protagonista.

Jim Gillespie pergeñó este film, cuya factura técnica se le debe con creces, ya que supo captar el sentido del slasher y combinarlo con el misterio puro de la trama: hay sustos varios, suspenso a granel, saltos fáciles y muertes que, lamentablemente, fueron parodiadas hasta el cansancio pero que no quitan que se les preste atención aún después del engrandecimiento que ciertas comedias le ha otorgado.

I Know What You Did Last Summer significó un antes y un después en la vida del moderno, incluso si fue estrenada después del suceso del slasher Scream no le quita los méritos que esta película tiene, gracias a Kevin Williamson por su gran guión con personajes bien centrados y animados, a sus interpretaciones por parte de este grupo de jóvenes promesas, un asesino subyacente en la trama pero cuando tiene que aparecer aparece, por crear un ícono y hacer de la trama una referencia constante a otras películas, series y por sobre todo, a la cultura cinéfila de todos los días.
Es por eso que la alabo tanto  y se convirtió de un tirón en una de mis películas favoritas.