‘Con-Air’, acción cliché que terminó convirtiéndose en una cinta de culto


Ricardo Trejo Agosto 16, 2013 0 Lectura de 4 minutes

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Nada como las películas de acción de los años 90. En serio que no. Técnicamente más elaboradas, pero al mismo tiempo sencillitas y con un encanto que ya no se ve hoy en día. Son cliché, y por mucho que a veces nos quejemos los cinéfilos de esto, a veces lo más común, lo más predecible, puede ser divertido. Y eso es Con-Air, cinta de acción de 1997 dirigida por Simon West (quien recién entregó The Expendables II) y que no escatima en clichés, uno tras otro, pero que sabe sacar provecho de ellos en base a las actuaciones de su tremendo elenco, que en ese entonces, dudo que supieran tenían en manos.

La historia se centra en Cameron Poe (Nicolas Cage el look más badass de su carrera), un veterano de la Guerra del Golfo que es condenado a prisión luego de defender a su prometida de un grupo de ebrios saliendo de un bar y matando accidentalmente a uno de ellos. La prometida ya embarazada, tendrá que criar a su hija sola esperando que la condena de Poe termine. Los años pasan, su hija crece, y Poe está listo para salir de prisión y correr a sus brazos, pero el camino hacia la pequeña no será nada fácil, pues en el vuelo donde se tiene programado trasladar a Poe, están contemplados un listado de reos bastante particulares que deberán ser llevados a otra prisión de máxima seguridad de los Estados Unidos.

Y entre ellos (no en los héroes) yace el tremendo elenco. Empezando por Ving Rhames (Mission: Impossible III), quien aquí comenzaba a hacerse un nombre como actor, pero ya poseía esa enorme presencia amenazante, Danny Trejo, a quien vemos súper joven, ya medio acabado por sus cosas fuera del set (en la vida real estuvo en prisión), aunque con toda la actitud, Steve Buscemi, quien termina por robarse la película por su entrañable, pero escalofriante interpretación del psicópata Garland Greene, pero sobre todo, el rudo de aquí se llama John Malkovich como Cyrus ‘The Virus’… el simple hecho de que su nombre y apodo rimen ya lo hacen alguien épico.

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Esta es una de esas cintas llenas de esteroides, explosiones, humor pesado, aviones grandes, un score lleno de rock y one-liners. Vamos, una película dirigida a un público masculino. Aunque si removemos lo anterior, estamos ante una de las películas de acción de los años 90 más representativas, pero al mismo tiempo olvidadas. Filmada muy al estilo de Simon West, pero con guiños al cine de Tony Scott, Con-Air resulta una de esas cintas que ejecuta un cliché tras otro, situaciones inverosímiles que a uno le dan risa, pero que tiene sus momentos. Nicolas Cage podría ser uno de ellos, pues aquí se le ve más rudo que nunca y con tremendo físico. Se dice que entre tomas, Cage seguías ejercitándose para no perder la condición física que obtuvo antes de iniciar el rodaje.

También podemos nombrar aquella majestuosa secuencia donde se presenta al personaje de Steve Buscemi, siendo esta un claro homenaje a Hannibal Lecter. Y a pesar de que el anterior se roba la película, es John Malkovich quien irónicamente, se sale de los clichés de la película y del villano de Hollywood, interpretando a un desalmado, desinteresado, pero astuto villano con doctorado. No dudo que si en estos días Con-Air se hubiera estrenado y Malkovich hubiera dado este tipo de actuación en una película de acción, la Academia le hubiera nominado a un Oscar. Todos aman a un buen villano, y el actor hizo suyo el personaje, se aferró tanto a él a pesar de las numerosas correcciones que tuvieron sus páginas en el guión durante el rodaje.

Personajes bizarros, villanos entrañables, locaciones exóticas y un final de lo más… inverosímil, Con-Air es cine palomero que disgustó mucho a los críticos, pero gustó tanto a los cinéfilos, que la convirtieron en una cinta de culto. Los dejo precisamente con esa genial secuencia que presenta al personaje de Garland Greene. Exagerada o no, deben admitir que Steve Buscemi se adueña de la película en menos de 30 segundos. Disfruten