‘Going the Distance’, refrescante y cruda realidad


Emmanuel Báez Noviembre 14, 2011 0 Lectura de 3 minutes

Going the Distance

Erin (Drew Barrymore) y Garrett (Justin Long) forman una pareja que intenta mantener una relación a distancia, puesto que viven en ciudades de los Estados Unidos que se encuentran muy alejadas entre sí (New York y Los Ángeles).

Lo que hizo de American Pie un éxito tras su lanzamiento fue la libertad que se tomó para retratar un tema tan natural como interesante: el sexo adolescente. Por supuesto que el nivel de realismo de la película se ha visto afectado a lo largo de los años y ahora, cuando la alcanzo de reojo de vez en cuando en la tele, me resulta hilarante lo poco que se aplica a esta época por su inverosimilitud. Muchas películas intentaron imitarla, pero ni las propias secuelas de American Pie resultaron tan acertadas como la primera entrega, y ahora hasta tenemos una gama de películas que van directo a DVD con el título de “American Pie presenta…” que son tan descartables como las telenovelas mejicanas.

No sé exactamente a que se debe que Going the Distance haya pasado desapercibida tanto en la crítica como la taquilla norteamericana, quizás sea porque Drew Barrymore Justin Long (actores geniales que son) no tienen una química del todo creíble o quizás sea que el público ya está cansado de esta clase de comedias románticas ligeras con temáticas sexuales bien crudas. Y sí, necesita un mejor guión, pero la película es una experiencia memorable y gratificante en medio de tantas basuras comerciales que se estrenan sin control alguno. Going the Distance es agradable además, porque logra combinar de manera realista el sexo (sin ridiculizarlo como American Pie) y un tema tan interesante como son las relaciones a distancia en una era tan tecnológica.

Es simpático que justamente mi última reseña fue para la película The Social Network, y hasta podría considerarse un error que no haya mención alguna de comunicación mediante redes sociales en la película, que hubiera sido bastante adecuado aprovechar la trama para introducir estos elementos como motores para presentar conflictos, pero aún así se desenvuelve bastante bien. Es fresca, es moderna, y lo que es muy importante en una comedia, es divertida. Suelo decir que las comedias son las más fáciles de analizar, ya que el único objetivo es causar risas, y cualquier otro análisis es puramente subjetivo. Puedo decir que con Amor a Distancia estuve cerca de tirarme al suelo de las risas, ¿hay algo más que decir? Quizás si.

En un mundo frío y socialmente deformado, las relaciones a distancia tienen tantas ventajas como desventajas. La parte dramática de la película no funciona completamente ya que siempre estamos esperando la línea cómica, pero es efectiva retratando esta experiencia que para muchos es algo real y cotidiano. ¿Qué tanta madurez emocional es necesaria para sobrevivir a una relación así? El tema en sí es muy amplio, aunque la película apenas toca la superficie y prefiere deleitarnos con momentos incómodos y graciosos, nada de qué quejarse.