‘Kung Fu Panda’, el típico héroe impensado


Emmanuel Báez Marzo 14, 2016 0 Lectura de 4 minutes

kung fu panda

Las películas de Dreamworks Animation siempre fueron bastante inestables, con un éxito un año y un fracaso al otro, y cuando las películas salían bien, por lo general son debido a que están cargados de referencias a la cultura pop o bromas fáciles de digerir. En lo que a animación digital se refiere, Kung Fu Panda fue la primera película contenida en su propio mundo, con una presentación única que estaba acompañada de buen humor y personajes divertidos. Además, una película sobre kung fu con animales es una premisa bastante llamativa desde el principio, así que ya tenían esa ventaja que terminaron aprovechando bien.

Con voces de Jack Black en el papel de Po, la primera película sigue a un panda que apenas puede levantarse de la cama debido a su peso, pero que sostiene una gran pasión por las artes marciales y los maestros del kung fu que viven en la simpática villa donde habita. Es un pueblo clásico con una montaña alta donde existe un templo, y allí se elegirá al nuevo guerrero dragón, que todos piensan que será uno de los “Furiosos Cinco”. Sin embargo, Po, en su afán por ser testigo de este evento que reúne a todas las personas del lugar, se convierte accidentalmente en el elegido para derrotar a un mal que se avecina. Por supuesto, en esta clase de historias, no hay tal cosa como “accidente”, así que Po irá a por su destino.

Al principio, esto no simpatizará para nada a quienes serán sus compañeros. Angelina Jolie en la voz de Tigresa, Jackie Chan en la voz de Mono, Seth Rogen en la voz de Mantis, Lucy Liu en la voz de Viper, David Cross en la voz de Grulla, además de su maestro, Shifu, con la voz del siempre pacífico Dustin Hoffman. Todos personajes unidimensionales, pero bien desarrollados. Además, verlos pelear es lo más entretenido de todo, y gran parte de la película se trata solamente de eso. Por supuesto, ahí también entra el humor, y uno casi puede ver al mismo Black comportándose tal cual como Po lo hace mientras procura aprender. Claro que hay que aceptar que este tipo de películas, como apuntan a un público mayormente infantil, no ofrecen mayores emociones para los adultos. A pesar de los conflictos, nunca se lastiman lo suficiente como para temer por ellos, así que solo resta aceptar que esa es la mayor diversión.

Ahí entra Tai Lung (voz de Ian McShane), un leopardo de nieve que se escapa de su prisión para cobrar venganza contra Shifu, ya que años antes iba a ser el elegido. Junto a los Furiosos Cinco, Po intentará derrotar a Tai Lung, descubriéndose a sí mismo en el camino. Si bien es superficialmente jocosa hasta entonces, aquí es donde la película se torna un poco más interesante, al menos para los más chicos, ya que ofrece un lindo mensaje acerca de la identidad y la confianza en uno mismo. El detalle del pergamino espejo es predecible, pero eso no le resta ingenio a su efecto.

Kung Fu Panda no es para nada una gran película –ni mucho menos la mejor de Dreamworks Animation, ese título sigue siendo de How To Train Your Dragon-, pero funciona por una buena combinación de humor y aventura, además de un guion que aprovecha bien su premisa sin mucha profundidad. Lo que destaca realmente a esta –y la secuela- es el espíritu inspirador de tener a un protagonista completamente fuera de la norma cumpliendo sus sueños y estando a la altura de las circunstancias cuando menos se lo cree posible. Si de alguna forma les hizo recordar a Chris Farley en Beverly Hills Ninja, no creo que sean los únicos, aunque recomendaría a esta por encima de aquella olvidada comedia.