‘What if’, Daniel Radcliffe y Zoe Kazaan se enamoran a lo indie


Emmanuel Báez Enero 7, 2015 0 Lectura de 4 minutes

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***Esta reseña contiene spoilers***

Si tuviéramos que elegir a los nuevos “Tom Hanks y Meg Ryan”, votaría por Daniel Radcliffe y Zoe Kazan haciendo juntos dos o tres películas románticas más, ya que comparten una química palpable que hace que una historia tan sencilla funcione muy bien. Quizás exagere un poco, pero la verdad es que la trama de What If es un deleite solo gracias a que ambos entregan sus líneas con mucha elegancia moderna, de la que se intenta mucho pero se logra poco.

Son líneas de diálogos rápidas, ingeniosas, coreografiadas, casi imposibles en la “vida real” sin tartamudear o equivocarse en el camino, pero Radcliffe y Kazan son adorables y convincentes, al mismo tiempo que son incómodos y fuera del rango de la pareja “normal” en el cine romántico comercial. Son el uno para el otro de un cuento de hadas indie.

La película comienza con Wallace (Radcliffe) tratando de superar una relación anterior, la cual aparentemente él terminó cuando descubrió que su novia lo engañaba. En una fiesta conoce a Chantry (Kazan), con quien encaja inmediatamente y pasa una noche interesante que terminará en una amistad no deseada, cuando ella revela que tiene novio, pero que le encantaría seguir hablando con él.

Ya vimos un montón de películas sobre amistades que reprimen amores, inclusive tuvimos un año en que se estrenaron dos películas hollywoodenses con el mismo tema (prefiero Friends With Benefits), pero hay algo que What If hace diferente, y es que no se anda con rodeos y sabemos desde el primer momento que ambos protagonistas comparten algo más que un sentimiento de amistad pura, al menos desde el punto de vista de Wallace, que se pasa debatiendo con su mejor amigo sobre formas de conquistar a Chantry.

Ahí mismo es la realidad. No es, como nos muestran en otras propuestas, una larga amistad de señales ignoradas que llevan a una revelación final, sino un sendero repleto de situaciones incómodas, deslices carentes de inocencia, y verdades ocultas a simple vista. “Yo miro si tu miras”, le dice Chantry a Wallace en un momento, para después jugar el papel de víctima. Él tampoco está exento de culpa, ya que aceptó iniciar una relación que ya sabía desde el principio estaba condenada al fracaso.

Es un poco lamentable, entonces, cuando la dirección de Michael Dowse toma el indulgente giro de ir completamente al cuento de hadas tradicional para el final, haciendo que la pareja logre hacer funcionar una relación, y termina la película con un casamiento. No digo que no sea posible, porque perfectamente puede serlo, solo digo que la película no lo merecía con todo lo que ya había pasado hasta entonces, y eso hace que tanta cursilería se sienta improcedente.

Pero fue un lindo desarrollo, sin embargo. Aparte de Radcliffe y Kazan, hay buenos secundarios -que también parlotean como si sus vidas dependiera de ello-, como Adam Driver y Megan Park, y donde el guion consigue destacar es cuando más intenta imitar la realidad, poniendo a sus personajes en aprietos e intentando sorprender con sus reacciones. Además, las dosis de realidad se intensifican con subtramas como la hermana de Wallace que es mamá soltera, y lamenta que él sea la figura paterna que tenga su hijo.

What If es una simpática comedia romántica que sobresale por su aire indie, sus dos protagonistas que comparten una química innegable, y un guion que se deja llevar por la idea de primeras citas de fantasía, donde ambos se ven perfectos el uno para el otro, aunque realmente no lo sean. También es una buena representación del término “friendzone”, así que si están mucho tiempo en internet, creo que lo disfrutarán más.